La historia del lápiz
En el estuche se encontraba una multitud de rotuladores, bolígrafos, gomas y otros objetos diversos. Perdido entre todos ellos se hallaba un viejo, pequeño y gastado lápiz. Ese viejo y pequeño lápiz pertenecía a una joven princesa llamada Erica, que vivía en el reino de Oliora y tenía un jardín y una piscina enorme.
A Erica le encantaban las flores, sobre todo las margaritas y los tulipanes. Erica tenía un jardín impresionante y lleno de flores. Había tulipanes de todos los colores: amarillos, rojos, azules, morados, rosas...
La madre de Erica le dijo que pronto empezaría a ir a su nuevo instituto y le compro un estuche con un lápiz, un bolígrafo negro y otro rojo, una goma y rotuladores.
Cuando acabo su primer curso, guardó el lápiz ya gastado en su cajón. Pasados unos años, se mudaron de casa y vino otra familia que tenía una niña llamada Natalia. Natalia, cuando estaba ordenando su nuevo cuarto, encontró el lápiz viejo y pensó que el lápiz podría tener una historia entrañable y lo guardó en su estuche.
Oso ondo Nora jarraitu horrela oso ondo idatzita dago
ResponderEliminarOso polita da, zergatik ez duzu jartzen argaskiren bat? ondo geldituko zen.
ResponderEliminarSegi horrela!
Oso ondo Nora.
ResponderEliminarGustatu zait, bai.
Segui horrela eta egin horrelako ipuinak ain misteriotsuak eta dibertigarriak!!!